martes, 13 de noviembre de 2012

DIARIO DE UN INVISIBLE

Me cuesta dormir, me cuesta pensar, me cuesta vivir.

Me regalan unas Vans. No me merezco unas Vans. No me merezco nada porque no soy nadie. No me merezco ropa de marca, no me merezco amigos. No me merezco unas Vans. Soy invisible.

Voy a clase. Ellos me pegan. Voy al hospital. Me curan. Vuelvo a clase. Estreno las Vans. Ellos las cogen y las queman. Lloro. Me gustaban mis Vans. Le digo a mamá que he perdido mis Vans. Me riñe. Me voy a la cama. Lloro. Me duermo.

Me levanto. Le digo a mamá que me encuentro mal. No tengo fiebre. Voy a clase. No quiero ir. Tengo miedo. Llego a clase. Me ignoran. Me tiran papeles. Recreo. Como mi bocadillo. Suena el timbre. Vuelvo a clase. Alguien ha escrito FRIKI en mi libreta. Genial, ahora soy friki. Empieza la clase. Voy al baño. Lloro. No quiero ser friki. Me lavo la cara. Vuelvo a clase. Mi lápiz está roto y mis bolis sin muelle. Me trago las lágrimas. Recreo. Cojo mis galletas. Ellos me las quitan, las tiran y las pisan. Se ríen. Se van. Miro las migas de mis galletas. Estarían ricas. No me merezco galletas. Mañana no traeré galletas. Vuelvo a clase. Me sacan fotos. No me gusta que me saquen fotos. Se ríen. Me dan collejas. Lloro. Estoy cansándome de llorar. Es agotador. Intento parar. No lo consigo. Empieza la clase. El profesor habla a solas conmigo. Miento. “No me pasa nada”, le dije. Parece aliviado. Él tampoco quiere problemas. Si me chivo, me pegan. No echo de menos el hospital. Acaba la clase. Salgo del instituto. Me persiguen con sus bicis. No puedo ir a casa. No quiero que sepan dónde vivo. Me duelen los pies. No tengo bici. Ellos la rompieron. Se cansan de seguirme. Sufro. Lloro. Llego a casa. Una hora tarde. Mamá me riñe. La entiendo. Ella a mi no. No me conoce. Nadie lo hace. No merezco que nadie me comprenda. Me voy a la cama. Lloro. Me duermo.

Me cuesta dormir, me cuesta pensar, me cuesta vivir...
Ana Santos Núñez



En clase de Ciudadanía, el profesor, Gabino, pidió que el alumnado de 3ºB de ESO redactara un texto en el que cada uno se pusiera en la piel de alguien que estuviera sufriendo acoso escolar o “bullying”.
Siempre que se manda en clase una actividad de expresión escrita creativa, sea en la asignatura que sea, quienes tenemos la suerte de leer o escuchar las reflexiones de adolescentes nos sentimos reconfortados cuando encontramos la combinación perfecta entre calidad expresiva y calidad humana. Por eso, nos agrada enormemente que Gabino haya querido compartir con el Departamento de Lengua castellana y Literatura este texto con el fin de mostrarlo a todas las personas que convivimos en el instituto:  profesorado, alumnado, ciudadanos, ciudadanas.
Nuestro blog está abierto a todas las áreas que hagan de la palabra la herramienta de la creatividad, así que nos gustaría que más profesores y profesoras nos enviaran los textos que consideren interesantes de los realizados por sus alumnos y alumnas en sus clases.


3 comentarios:

  1. Un texto desgarrador y literariamente estupendo. Enhorabuena, Ana.

    ResponderEliminar
  2. De lo mejor que he leído en siete (creo) años ya de Educación para la Ciudadanía, dos centros educativos y dos comunidades autónomas. Está genial, Ana. Enhorabuena. Me emocionó leerlo y me ha vuelto a gustar releyéndólo.

    Por otra parte, muchísimas gracias al Departamento de Lengua Castellana y Literatura por cedernos un espacio tan preeminente para mostrar este estupendo texto.

    ResponderEliminar
  3. Un texto que llega al corazón. Publícalo, Ana. Ponlo en los medios sociales. Haz pensar a la gente.
    Saludos desde Canarias.

    ResponderEliminar

Recuerda que éste es un blog educativo y que debes respetar a todas las personas, ideas, etc.Por ese motivo los comentarios serán objeto de moderación.