sábado, 2 de abril de 2016

Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil

Procedencia de la imagen: www.nocturnar.com


Hoy es un día dedicado al libro de los pequeños y jóvenes lectores, grandes devoradores de libros que se emocionan a diario con sus personajes. Precisamente, un 2 de abril de hace ciento cinco años nació el autor danés Hans Christian Andersen, que llenó y sigue llenando de sueños a niños y niñas de todo el mundo. 

Para celebrarlo, recreamos un cuento tradicional muy conocido de Charles Perrault y los hermanos Grimm, a través de una versión escrita por una alumna de 1º de ESO, Rocío Fernández Suárez:


                                  La Bella Durmiente

Todos conocen el cuento de La Bella Durmiente, pero hay otra versión.
Empezaremos por el desencadenante de esta historia. El día del bautizo de Aurora, los Reyes invitaron a todo el mundo, incluyendo a Maléfica. Pero la invitación de esta hada fue destrozada por los cuervos, antes de que llegara a su terrorífico castillo, la Fortaleza Perdida. De esta manera, el día de la celebración, Maléfica creyó que no había sido invitada y apareció allí. Le concedió a la princesa su don:
Yo también quiero hacerle un don a la princesita. -dijo intrigante-. La princesa crecerá feliz y será bella con cabellos cual rayos de sol y labios cual carmín, todos la amarán. Pero el día en que cumpla dieciséis años, antes de que el sol se ponga, la princesa se pinchará el dedo con el huso de una rueca, ¡y morirá!


 Tras decir estas palabras, Maléfica desapareció.

Con el paso de los años, el pronóstico se fue cumpliendo, ella vivía en el castillo, pero no le estaba permitido salir de su alcoba. Todo ello era por su bien. Nadie había podido arreglar, aunque fuera un poco, el maleficio de la bruja. A pesar de que Primavera había tenido la oportunidad, no pudo hacer nada, debido a que ninguna magia era más poderosa que la de Maléfica. La princesa iba a cumplir dieciséis años al día siguiente, y el rey Stephano, les pidió a las hadas vigilar que Aurora no saliera por ningún motivo, y también debían asegurarse de que no aparecía ningún huso mágico. Pero Maléfica, que gracias a su cuervo, Diablo, estaba al corriente de todo, creó un nuevo plan.
Tomó su libro de hechizos y conjuró:
-Huso mágico, no has de parar, que mi víctima con un dedo se llegue a pinchar. Pincha el dedo, pincha fuerte y deja a mi enemigo dormido e inerte - dijo con una sonora carcajada.

En el castillo de Aurora, apareció en la torre más alta una rueca, que desprendía un fuego verde e intenso. Éste fue el que le indicó a la princesa el camino hasta la rueca.
Cuando se encontraba frente a ella, se podía oír:
¡Tocad el huso, tocadlo ya! - decía Maléfica de forma imperativa.

Aurora, que se encontraba hechizada, no pudo resistirse y se pinchó el dedo. Al instante, se desmayó y su corazón dejó de latir. Maléfica había logrado su objetivo.
Al día siguiente, se celebró su funeral y durante su transcurso, Maléfica se reía en su castillo, mientras cantaba con su hija Mal, de dieciséis años, en la Isla de los Perdidos, su canción favorita: "Evil Like Me".
                 Long
               LiveeviL

                                Fin

Esperamos que nos enviéis otras versiones de cuentos tradicionales, os las publicaremos en nuestro blog Creaciones del 5 .

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